Cómo pasa el tiempo nenes, mentiría si dijese que recuerdo el día en que nací, que esta cabeza mía todavía es muy pequeña para exigirle semejantes esfuerzos.
Cuentan que salí blanca, casi gris y no respiraba. Mis papás se asustaron mucho y tardé un poco en ponerme en marcha… pero… mucho, bueno…, no tanto, ha llovido desde entonces.
Ahora tengo ¡CUATRO MESES!. Y esto amigos no es moco de pavo, ni de Álex.

Señores ya tengo cuatro mesecitos
Que qué he hecho en todo este tiempo… bufff, infinidad de cosas, vale, cosas fáciles y pequeñas, casi inapreciables para vosotras y vosotros, amigas y amigos pero… ¡ah!, cosas muy importantes para mí.
Por ejemplo ya se, más o menos, dónde tengo las manos, casi casi no cruzo la vista…, mmmmmm, el “chupe” si el viento viene a favor soy capaz de metérmelo yo sola en la boca…, junto las manitas en posición de oración, lo cual viene muy bien así ruego por mi alma, nunca mejor dicho, que con hermanos como el mío no hacen falta enemigos. También juego con algunos juguetes y llamo la atención de los que me rodean lanzando gritos.
Por lo demás todo va bien, peso más de seis kilos, me porto “felomenal”, estoy siempre alerta con mis ojos panorámicos y… bueno… ya está… que tengo sólo cuatro meses… otro día más. Chaooooo.




