
Me llamo Álex, no se leer ni escribir pero tengo muy claro todo lo demás y lo cuento aquí.
Tengo cuatro años recién cumplidos, y mis papás hace ya mucho tiempo que vienen dándome la chapa con lo de que iba a tener una nueva hermanita… que si tienes que quererla mucho, que si tú serás el hermano mayor, que si ella será muy pequeñaja y no tendrá dientes, que si llegará para tu cumple…, en fin un montón de historias supongo que para que me fuese haciendo a la idea. Tranquilos ya lo he entendido; de repente yo, el rey de la casa tendrá que compartir trono con una enana desdentada y casi calva que lo único que hace es mamar y dormir. Puaffff vaya aburrimiento…
El caso es que mi tata, (así llamamos a los hermanos en mi pueblo), es muy guapa, aburrida pero guapa, efectivamente no tiene ningún diente, lo se porque me he entretenido, en un descuido de mis papás, en meterle el dedidto en la boca. No no tiene dientes, tiene una pinza rarísima en el ombligo y no sabe hacer nada. Bueno sí vomita y hace caca sin parar… ya ves tú…, vaya cosas…
No me la dejan, no dejan que la coja “apa”, ni que la achuche, ni que le pellizque el culete, no me dejan siquiera ni que le destroce sus peluches. Mal empezamos. Así y todo la quiero un montón, la pobre ha estado malita, fui a verla al hospital y estaba llena de tubos y cables… resulta que no salió para mi cumple como me habían dicho, esperó muchos días más para salir, la puñetera. Ella se lo perdió porque no pudo salir a tocar el tambor en Semana Santa y eso que ya le habíamos comprado uno… bueno, el caso es que al tardar tanto la pobre salió muy cansada y ahora tiene que descansar mucho y por eso está siempre durmiendo… vamos digo yo.
En fin Alma que te quiero mucho aunque seas muy aburrida. Muuuuaaaaacccc un beso con babas para tí tatita.